Durante casi una década, el fotógrafo John Moore ha recorrido la frontera entre México y Estados Unidos para dar cobertura al tema de la inmigración desde todas las perspectivas: la estadounidense, la mexicana, la inmigrante y la de los agentes fronterizos.

Su descripción de la frontera es literal y figurativa.

 Familias en un funeral de dos niños que fueron secuestrados y asesinados en febrero de 2017, en San Juan Sacatepéquez, Guatemala CreditJohn Moore/Getty Images

 Migrantes centroamericanos trepando a un tren de carga con dirección al norte en 2013 en Arriaga, México. Miles de personas se suben al techo de los trenes durante trayectos largos —y peligrosos— para llegar a la frontera con Estados Unidos. CreditJohn Moore/Getty Images

 Un hombre asomándose a Estados Unidos a través de la valla fronteriza en Tijuana CreditJohn Moore/Getty Images

Captura imágenes vaporosas del meandro del río Bravo y de los muros oxidados que ondean por encima del pasto despintado por el sol; las líneas de defensa naturales y las hechas por el hombre. También toma retratos íntimos de migrantes y de agentes fronterizos que se enfrentan de cada lado.

Muestra a los migrantes que yacen en pisos fríos de concreto de centros de detención o acurrucados debajo de la poca sombra que les ofrecen los árboles mientras los agentes fronterizos circulan el cielo en helicópteros; sus imágenes captan cuando los ponen en una fila, esposados e iluminados únicamente por las luces azules y rojas de los vehículos de la policía.

 La valla fronteriza entre México y Estados Unidos cerca de Nogales, Arizona, en 2013 CreditJohn Moore/Getty Images

 Un agente de la Patrulla Fronteriza persigue a un migrante en Falfurrias, Texas, en 2014. CreditJohn Moore/Getty Images

 Inmigrantes en un centro de detención de la Patrulla Fronteriza en McAllen, Texas, se acurrucan para calentarse, en 2014. Muchos no están acostumbrados al aire acondicionado que hay en los lugares donde los detienen. CreditJohn Moore/Getty Images

La actuación policial se vuelve parte del paisaje: rígida y persistente, tan fija como las vallas, las montañas y la infraestructura que patrullan. Vigilan tramos de bosque y tierras agrícolas con rifles dispuestos. Escuchan impávidos mientras la gente grita epítetos raciales en mítines antimigrantes.

Sin embargo, para Moore, la inmigración comienza y termina mucho más allá de la frontera: esta es solamente una línea donde el miedo y la esperanza se juntan para dar forma a la política.

 Agentes de la Patrulla Fronteriza detienen a personas que cruzaron el río Bravo en Texas cerca de la ciudad de Sullivan, en 2016. CreditJohn Moore/Getty Images

 Un niño hondureño viendo una película en un centro de detención para menores no acompañados en McAllen, Texas, en 2014 CreditJohn Moore/Getty Images

 El alguacil del condado texano de Brooks, Urbino “Benny” Martinez, cargando restos humanos encontrados en Falfurrias, en 2013 CreditJohn Moore/Getty Images

La frontera de Moore desciende hasta los barrios controlados por pandillas de Honduras, donde la violencia y la inseguridad están obligando a un número récord de familias a escapar. Se extiende cientos de kilómetros al norte, desde los desiertos cobrizos de Arizona hasta las tierras agrícolas de Colorado, donde los trabajadores migrantes cultivan y cosechan col rizada orgánica.

Una joven madre decide que las probabilidades de sobrevivir un trayecto de 1600 kilómetros a Estados Unidos son mejores que las de quedarse en casa y así comienza el viaje de su familia. Para algunos, los trayectos terminan en un casillero con las pertenencias de “desconocidos”, los restos de los anónimos. Para otros, el final son bolsas blancas en las que viajan como cadáveres.

 Agentes de la Patrulla Fronteriza cerca de la valla fronteriza en Nogales, Arizona, en 2014CreditJohn Moore/Getty Images

 Una familia inmigrante mexicana en su casa en Tucson, Arizona, en 2010. Para el fotógrafo, la inmigración comienza y termina lejos de la frontera. CreditJohn Moore/Getty Images

 Allison Culver, una activista del Partido Republicano, durante una manifestación de 2010 en contra de la inmigración ilegal en Phoenix, Arizona CreditJohn Moore/Getty Images

Moore ha hecho una crónica del viaje de los inmigrantes a lo largo de los años y recientemente recopiló en un libro la obra para la que viajó decenas de veces, que llamó la atención particularmente después de la elección de Donald Trump, cuando la frustración estadounidense en torno a la inmigración ilegal se vio reflejada en el ahora presidente.

 Un instructor de la Patrulla Fronteriza con practicantes en la academia de la agencia en Artesia, Nuevo México. Los nuevos agentes deben completar un curso de capacitación que dura meses.CreditJohn Moore/Getty Images

 Inmigrantes guatemaltecos indocumentados son cateados en 2011 antes de que las autoridades los suban a un vuelo de deportación desde Mesa, Arizona. CreditJohn Moore/Getty Images

 Un detenido hondureño, con esposas en los tobillos, aborda un vuelo de deportación en Mesa, Arizona, en 2013.CreditJohn Moore/Getty Images

Algunos días después de la elección, Moore estaba en un avión de regreso a la frontera para continuar dándole forma al texto que terminaría por convertirse en un libro.

Desde la elección de Trump ha disminuido la cantidad de migrantes detenidos cuando intentan cruzar a Estados Unidos, aunque históricamente sigue siendo alta. Muchos le atribuyen esta reducción a la retórica de Trump y a un entorno hostil en Estados Unidos.

Sin importar cómo cambien los números, las imágenes de Moore reflejan una verdad estadounidense: pese a la furia y el debate en torno a la inmigración a Estados Unidos no parece que haya grandes cambios en el terreno.

Un agente de la Patrulla Fronteriza retira una escalera utilizada por inmigrantes indocumentados para escalar una valla fronteriza cerca de McAllen, Texas, en 2016. CreditJohn Moore/Getty Images
https://www.nytimes.com/es/2018/03/26/mexico-frontera-john-moore/?em_pos=large&emc=edit_bn_20180328&nl=boletin&nlid=74584046edit_bn_20180328&ref=headline&te=1