LA MADRE TIERRA POR CARLOS CORTÉS VELÁSQUEZ

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente turnará a la Procuraduría General de la República el caso de posesión de tres leones en la colonia Viaducto Piedad, en la Ciudad de México, toda vez que el propietario se negó a que los inspectores cumplimentaran la orden para trasladar temporalmente a los animales salvajes a una unidad de manejo especializada para su estancia y cuidados como si fueran mascotas.

Omar Rodríguez, el propietario de tres leones, desde hace más de 20 años que cría leones en una azotea de su casa en la colonia Viaducto Piedad, se negó a entregar los leones a la PROFEPA, pero la PGR tomarán el caso y el propietario deberá enfrentar sanciones en materia penal.

En junio de este 2018, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales notificó al inspeccionado la negativa para aprobar el plan de manejo presentado y para otorgar el registro en el padrón de predios e instalaciones que manejan vida silvestre. El propietario tiene 3 ejemplares de leones, 2 amarillos y uno blanco llamados Nojoch, Gorda y Numbi.

La medida del cambio de depositaria se ordenó mediante acuerdo que pretendió ser notificado al propietario del domicilio, quien se negó a atender la diligencia e impidió que los inspectores llevaran a cabo las labores de contención y manejo de los tres leones asegurados.

La Profepa entonces inició el procedimiento administrativo por presuntas violaciones a la Ley General de Vida Silvestre en materia de posesión de ejemplares de fauna silvestre exótica, sin contar con la autorización y por faltas al trato digno y respetuoso a los organismos, pues a los felinos les fueron extraídas sus garras.

Ante la negativa del inspeccionado, además de enfrentar el procedimiento administrativo de la PROFEPA, deberá responder a las sanciones que en materia penal se establecen por no cumplir las medidas de seguridad ordenadas por la autoridad.

El pasado 10 de octubre en atención a denuncias, los inspectores de la dependencia cumplimentaron una orden de inspección en el domicilio de Viaducto Piedad, donde observaron que se mantenía en la azotea de la casa-habitación a tres leones africanos de aproximadamente año y medio de edad y son alimentados con 30 kilos de carne al día aproximadamente, y no cuenta con las instalaciones de albergue adecuadas para su estancia, ni contar con el registro y plan de manejo aprobado que exigen la Ley General de Vida Silvestre.

Además, la negativa se otorgó al considerar que, en el domicilio ubicado en zona urbana, no se garantizaban las medidas de seguridad civil, así como los métodos de contención y respuesta a contingencias.

Joel González, director general Vida Silvestres PROFEPA aseguró que no son las condiciones aptas para mantener sobre todo a felinos: es un lugar abierto, pero no cuenta con las condiciones propicias para mantener ejemplares de esta naturaleza.

La sanción en materia administrativa por faltar al trato digno y respetuoso a ejemplares de la vida silvestre consiste en multa por el equivalente de 20 a 5000 veces la Unidad de Medida y Actualización, acorde con la Ley General de Vida Silvestre.

Asimismo, el Código Penal Federal considera la pena de uno a cuatro años de prisión por delito contra la gestión ambiental.

A los animales salvajes no son mascotas, pertenecen en su vida natural y no deben estar encerrados en jaulas porque su lugar es la Vida Salvaje.