CIUDAD DE MÉXICO. “México no tiene ni asomo de recesión, su economía está en marcha, aunque crece poco”, admitió el presidente Andrés Manuel López Obrador al cumplir cien días al frente del gobierno de México; “por el contrario, vamos a convertir a México en una potencia económica con dimensión social”, aseguró ante empresarios invitados a Palacio Nacional y a quienes agradeció la confianza en su mandato para crecer de 2 a 4 por ciento.

“Se van a quedar con las ganas los analistas de la economía”, aseveró el mandatario ante los informes de las calificadoras crediticias de riesgo-país, pero dijo aceptar el reto del escepticismo, lo que produjo una sonora onda de aplausos de sus invitados.

Al reiterar que el eje de su política económica es acabar con la corrupción, destacó, en principio, que su gobierno no tiene la necesidad de alterar los equilibrios macroeconómicos.

“Nunca gastaríamos más de lo que ingresa a la hacienda pública ni tampoco nos endeudaríamos para financiar el presupuesto”, aseguró.

López Obrador admitió que ha subido el precio de los combustibles, como el de la gasolina Magna y el diésel, además de la luz. Argumentó que eso se debe a la falta de un mecanismos de regulación, en lo que hay tardanza, pero pronto se resolverá, por lo que reiteró su promesa en que no habrá aumento en los impuestos que ya existen y tampoco se crearán otros.

Destacó que en estos cien días el peso ha ganado valor de cuatro por ciento frente al dólar. Dijo que la inflación ha bajado de 5.9 a 4.4 por ciento y la confianza al consumidor ha alcanzado sus máximos históricos de 120 puntos.

El Presidente resaltó que la recaudación por el Impuesto sobre la Renta (ISR) creció 3.2 por ciento en términos reales. Y apostó por la responsabilidad de los contribuyentes.

“Estoy seguro que la confianza de los contribuyentes en el manejo honrado de sus impuestos nos permitirá superar con creces la meta establecida”, dijo.

También dio a conocer que, en lo que va de este año, se han creado más de 220 mil nuevos empleos, de acuerdo con cifras del Seguro Social.

Recordó que en esta política económica fue posible aumentar en 16 por ciento el salario mínimo, lo que no se había hecho en 36 años de “periodo neoliberal”.

Aseguró que México tendrá crecimiento económico. Sin burocratismo ni corrupción, eso será posible. El sector privado apoyará, en referencia a los encuentros con el sector empresarial.

“Vamos a crecer porque hay promoción para el desarrollo, y la inversión pública será la capital semilla para atraer inversión privada nacional y extranjera. Inclusive, vamos a promover la creación de sociedades de inversión y empresas con la participación de los sectores público y privado”.

Informó que para este desarrollo y crecimiento económico son necesarias las obras públicas.

En abril se publicará la licitación para la construcción del Tren Maya, mil 500 kilómetros de vía férrea.

En cuatro años será posible trasladar a cuatro millones de personas en cinco estados del sur de la República.

Además, se tendrá una nueva refinería, la de Dos Bocas, Tabasco.

Admitió que la cancelación del aeropuerto de Texcoco ha generado retrasos por los pagos a las constructoras.

“En Texcoco íbamos a padecer hundimientos. Con la base de Santa Lucía resolveremos la saturación del actual aeropuerto en tres años, con una solución de largo plazo”, aseguró López Obrador.

También dijo que está en marcha el concurso —las prebases de hicieron públicas ayer mismo, comentó— para 50 kilómetros de líneas de fibra óptica de la CFE, para conectar a internet a los pueblos más alejados del país.

“Requerirá de 30 mil millones de pesos para tener al México del futuro. Queremos la modernidad, pero desde abajo”, señaló.

Sobre el sector energético, acusó que hubo desmantelamiento de la industria, pese a la reforma energética, que fue un rotundo fracaso, porque se produce menos de todo. Menos electricidad y aumentaron los precios.

“Se incrementaron las deudas de CFE y Pemex, pero el cambio de régimen que eligió la gente será por rescatar los sectores energético y eléctrico”, indicó.

Afirmó que su gobierno tiene el compromiso de concluir obras donde dejaron un tiradero y de desarrollar otras, como hospitales, escuelas, unidades habitacionales, puertos, carreteras y caminos, esto en cuatro años.

Con EU, al progreso. El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que Estados Unidos tiene el interés de aportar mil 500 millones de dólares para el progreso de México y Centroamérica, para que haya migración voluntaria. 

“Lo que buscamos es que la gente no se vaya de sus lugares de origen, para que la gente sea feliz en sus comunidades”, expresó el mandatario.