El BUEN FIN, UN FIN DE SEMANA DE DESCUENTOS Y PROMOCIONES EN DIVERSOS PRODUCTOS, ORIGEN DEL VIERNES NEGRO (Black Friday)

POR CARLOS CORTÉS VELÁSQUEZ

El Buen Fin es un evento comercial que se realiza cada año en México, durante un fin de semana del mes de noviembre, que consiste en la promoción de productos y servicios por diversas empresas con el fin de fomentar el comercio. Para lograr tal objetivo hacen uso de ofertas, descuentos o rebajas sobre el precio y créditos a meses sin intereses.​

Inspirado en el “Viernes Negro” (Black Friday) de Estados Unidos.​ El Buen Fin surgió como iniciativa del Consejo Coordinador Empresarial, en asociación con el Gobierno Federal​ organizaciones del Sector Privado e instituciones bancarias.

A su vez, está inspirado en el denominado viernes negro estadounidense y desde su primera edición se estipuló que habría de realizar cada año antes de la citada festividad de Estados Unidos y de la temporada navideña.​ Una de las principales diferencias entre ambos eventos comerciales recae en que El Buen Fin sólo dura cuatro días, mientras que el viernes negro solo un día. Asimismo, el evento mexicano tiene como objetivo la satisfacción de necesidades de consumo de la población, mientras que el estadounidense está orientado a las compras navideñas.

El Black Friday es un día muy relevante para el comercio global, tanto por volumen de ventas como por marcar el comienzo de la campaña de Navidad. Sin embargo, los comercios ofrecen descuentos considerables en sus productos en un intento de adelantar las ventas de Navidad. Esta fecha, de la misma forma que el ciber monday , ambas de tradición anglosajona, cada vez cobran más relevancia para el comercio electrónico español. El black friday cae el viernes posterior hasta la celebración del día de Acción de Gracias, un día festivo en Estados Unidos. El ciber monday es el lunes posterior.

El término Black Friday se originó en Filadelfia donde se utilizaba para describir el denso tráfico de gente y vehículos que abarrotaba las calles al día siguiente de Acción de Gracias. El uso de este término comenzó desde el  año de 1961 entre los oficiales de policía encargados de la regulación del tráfico, popularizándose hacia 1966, y extendiéndose al resto de los estados a partir de 1975.

Más adelante, surgió una explicación alternativa, refiriéndose el término “negro” a las cuentas de los comercios, que pasan de números rojos a negros gracias al superávit.

El viernes negro no es oficialmente un día festivo, pero muchos empresarios ven este día como un día festivo junto con el Día de Acción de Gracias, dándoles el día libre a sus empleados, de hecho incrementando el número total de potenciales compradores. Habitualmente ha sido el día de mayor movimiento comercial de todo el año desde 2005.

¿EN QUÉ AÑO COMENZÓ EL BUEN FIN EN MÉXICO?

La primera edición del evento fue del 18 al 21 de noviembre de 2011,​ las ventas en tiendas de autoservicio, departamentales y especializadas alcanzaron la cifra de 89 mil millones de pesos,​ mientras que las ventas totales fueron del orden de los 106 mil millones.​ Esto representó una diferencia de entre 15 a 20 % de las ventas registradas en años anteriores. Participaron un total de 40 000 empresas distintas con promociones y descuentos,​ a través de 220 000 puntos de venta en todo el país.​ Los productos más vendidos fueron de electrónica, vídeo, telefonía móvil y muebles. De acuerdo a estadísticas elaboradas por la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), las tiendas departamentales acapararon la mayor cantidad de compras por parte de los clientes, en relación a las tiendas especializadas.​ Los productos y servicios turísticos vieron un incremento del 37,2 % en comparación a otros años en estas fechas. Debido a la rapidez en la organización e implantación del Buen Fin este año inicial, varias tiendas se quedaron sin productos en su inventario para ofertar. A su vez, el sitio web de El Buen Fin, recibió más de 4,5 millones de visitas y rebasó la cifra de los 200 000 seguidores en Facebook.

2012

La segunda edición de El Buen Fin fue marcada por la incorporación de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), que representó la adición de al menos 6000 empresas más con respecto a la edición anterior. Como estrategia para aumentar el consumo, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación adelantó el pago del aguinaldo a sus integrantes,​ de forma similar a la medida adoptada por los gobiernos estatales al pagar por anticipado el aguinado, las primas vacacionales y demás gratificaciones de fin de año.​ De acuerdo con el gobierno federal, participaron 566 000 puntos de venta con ofertas y descuentos en productos y se utilizó un 17,5 % más las tarjetas de crédito o débito bancarias para realizar compras en esta edición, en comparación al año anterior.

También fue la primera edición en que pudo utilizarse la tarjeta de crédito Fonacot MasterCard, creada por el gobierno federal para ofrecer descuentos en productos. Esta iniciativa incrementó los puntos de venta participantes en el Buen Fin, al permitir que otras empresas pudieran participar sin necesidad de inscribirse ante el Fonacot.​ Otra novedad fue el lanzamiento de la aplicación móvil para iOS y Android en la que aparecen las distintas ofertas y promociones por cada punto de venta participante durante El Buen Fin.​ La Asociación Mexicana de Internet (Amipci) gestionó a su vez la incorporación del comercio electrónico como una nueva alternativa de compra para los consumidores.

Un 30,3 % de las ventas correspondió a ropa y calzado, seguido de un 21,7 % de aparatos electrónicos. El porcentaje restante lo acapararon los alimentos y bebidas, así como artículos diversos para el hogar y limpieza.36​ Según datos de la Asociación Mexicana de Internet e Iniciativa México, participaron alrededor de 11 millones de internautas lo que aumentó las ventas on-line en un 65 %, que visitaron más de 9,5 millones de páginas electrónicas a través del portal de El Buen Fin.​ Las ventas por Internet tuvieron un incremento cercano al 50 % con respecto a 2011.​

2013

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) participó por primera vez en esta edición, con promociones en diferentes publicaciones así como en visitas a los diferentes museos del Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba), entre otros relacionados.Una de las estrategias consistió en la generación de más promociones para las zonas fronterizas, con tal de atraer a mercado potencial estadounidense interesado en comprar en México.​

la Secretaría de Hacienda implantó un sorteo o lotería fiscal gestionado para el evento del fin de semana largo, donde todos los ciudadanos que hayan pagado con su tarjeta bancaria cualquier producto o servicio con promoción del Buen Fin. La primera edición del sorteo fiscal sucedió el 2 de diciembre de 2013, y se repartió un monto de 250 millones MXN entre un total de 75 000 clientes a los cuales se les reembolsó la totalidad de su ticket de compra por hasta 10 000 MXN.

La CONCANACO informó que se registraron 1,4 millones de visitas a la pagina web de El Buen Fin, en adición a 11,3 millones de páginas electrónicas visitadas través del ahí mismo. En las redes sociales del evento se registraron más de 935 mil seguidores en Facebook y 41 560 en Twitter. Por otra parte, la PROFECO registró un total de 65 quejas por incumplimiento de promociones o publicidad engañosa, y se atendieron 205 llamadas de orientación y asesoría a consumidores.

2014

Al igual que el 2013, el gobierno realizó una lotería fiscal para rembolsar los tickets de compra de hasta 150 000 clientes que adquirieron sus productos con promociones del Buen Fin por medio de su tarjeta bancaria. El monto a repartir fue de 500 millones MXN, el doble que la edición anterior.​ El gobierno federal aumentó su inversión a la realización del Buen Fin, duplicando el monto destinado para la edición predecesora.​ Los establecimientos asociados a la Concanaco Servytur tuvieron un incremento de 19,3 % en sus ventas, de forma similar a los puntos de venta registrados en la Antad que registraron un aumento del 4,6 % en sus ventas.2

Según Antad, durante la cuarta edición surgió un boicot al Buen Fin en los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas que posteriormente se extendió al Distrito Federal.

2015

Se esperaba un aumento del 5 % en el consumo con respecto a la edición anterior, sin embargo al final tuvo un incremento superior al 10 %. Hubo un total de 149 000 beneficiados con la lotería fiscal cuyo monto ascendió a 466,1 millones MXN.43​ El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) se incorporó al evento ofreciendo descuentos a sus derechohabientes, además de ofrecerse créditos hipotecarios sin cobro de comisión por apertura y avalúo sin costo por primera vez en la historia de El Buen Fin.​ Asimismo, se registraron 31 mil nuevas empresas con promociones y descuentos en sus productos.

2016

Por primera vez, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) realizó una encuesta para evaluar el impacto comercial y económico del evento, además de llevar a cabo un sondeo a empresarios sobre estrategias comerciales y evolución comercial durante el plazo de realización del evento.

2017

En El Buen Fin 2017 generó ingresos por 94 000 MDP, superando un 4 % aproximadamente el monto de la edición anterior, aunque por debajo de la meta trazada que ascendía a 100 000 MDP. De igual manera, hubo un decremento en el número de empresas participantes, al involucrarse 86 400 compañías en contraste con las 95 000 de 2016.​ Se trató de la primera ocasión en que El Buen Fin no superó el objetivo comercial planificado.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, las estrategias comerciales con mayor éxito fueron los descuentos y los productos de regalo en montos mínimos de compra, con más del 90 % de captación de las ventas realizadas durante el evento.​ Por otra parte, se observó un incremento de 43 % en las ventas por Internet con relación a 2016, traducido en casi 2,8 millones de consumidores que adquirieron algún bien o servicio en línea.​

El Buen Fin tiene como finalidad incentivar el comercio del país, al proporcionarle beneficios tanto a los vendedores como a los consumidores del mercado.​ No obstante, de acuerdo a estudios realizados por investigadores de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), este programa representa más bien una campaña publicitaria para incrementar la venta de las empresas participantes a costa del endeudamiento de los asalariados. En sus análisis, detallaron que un 75 % de las ofertas promocionadas en el Buen Fin no constituyen disminuciones en los precios de los productos, sino más bien con una forma más adecuada de pago a crédito sin Interes. El porcentaje restante abarcaría rebajas de entre un 5-20 % en los precios.​ La Antad estimó en 2011 que las ventas logradas por el Buen Fin habían sido unas de las más altas registradas en un solo mes de ese año (sin considerar diciembre). Ese mismo año, a pesar de las ventas conseguidas en la primera edición, Alejandro Calvillo, director de la asociación civil El Poder del Consumidor, consideró que El Buen Fin solamente obedece a la Logística Empresarial Comercial, y no representa en sí un beneficio para las familias mexicanas.

Este 2018, se llevará a cabo en México la Octava Edición del Buen Fin, del 16 al 19 de noviembre. Durante 4 días miles de comercios y servicios se ofertarán a millones de consumidores a los mejores precios.