CORPUS CHRISTI, TEXAS. El huracán Harvey azotó anoche a Texas con vientos intensos y lluvias torrenciales, el ciclón más poderoso en golpear a Estados Unidos en más de una década.

El vórtice de la peligrosa tormenta categoría 4 llegó a la costa alrededor de las 10 de la noche, informó el Centro Nacional de Huracanes, aproximadamente a 48 kilómetros (30 millas) al este-noreste de Corpus Christi, entre Port Aransas y Port O´Connor, con vientos sostenidos máximos de 215 kilómetros por hora (130 millas por hora) y lluvias torrenciales.

Con el meteoro encima, decenas de miles de personas huían de su paso, mientras Harvey se enfilaba hacia un área de Texas que incluye refinerías, plantas químicas y la ciudad de Houston, la cuarta más grande del país.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, advirtió que la tormenta causará “un desastre mayor” y los pronósticos exhibían una escalofriante similitud con las condiciones del huracán Katrina, uno de los más mortíferos en la historia de Estados Unidos.

El presidente Donald Trump anunció en su cuenta de Twitter que firmó una declaración de desastre para Texas.

Harvey alcanzó la categoría 4 el viernes por la tarde, informó el Centro Nacional de Huracanes.

´´Sabemos que habrá millones de personas que sufrirán los efectos de esta tormenta´´, dijo Dennis Feltgen, portavoz y meteorólogo del Centro.

´´Rogamos que la gente le haga caso al personal de emergencia y busque refugio rápidamente”, dijo.

Al caer la noche, los poderosos vientos ya habían empezado a causar daños en el centro de Corpus Christi, la ciudad más cercana al vórtice de la tormenta. En la urbe de 325,000 habitantes, un poste de un semáforo había sido derribado y estaba con los cables al aire, pero los focos aún encendían.

Azuzado por las cálidas aguas del Golfo de MéxicoHarvey se fortaleció con rapidez, al pasar de la categoría 1 en la madrugada a la categoría 4 en la noche.

Su transformación de ser una tormenta sin nombre a un ´´monstruo” peligrosísimo llevó sólo 56 horas.

Harvey llegó a tierra como el huracán más poderoso en golpear a Estados Unidos en 13 años y el más intenso en azotar Texas desde el huracán Carla en 1961, el de mayor poder en el estado del que se tenga registro.

Según lo que indica la presión atmosférica, Harvey empata como el 18vo huracán más fuerte que llega al país desde 1851 y el noveno más poderoso en Texas.

Además de olas de hasta 4 metros (12 pies), se prevé que el meteoro arroje gran cantidad de lluvia: hasta 914 milímetros (3 pies). La inundación resultante, dijo un experto, podría ser “como nunca la hemos visto antes”.

Hal Needham, un experto en marejadas ciclónicas, dijo que los pronósticos indican que “es cada vez más probable que algo realmente malo va a ocurrir”.