AGENCIAS. Una cápsula no tripulada de SpaceX amarizó en el Océano Atlántico este viernes tras una corta estadía en la Estación Espacial Internacional, culminando la primera misión orbital de prueba de la NASA para su proyecto de reanudar los vuelos espaciales con humanos desde territorio estadounidense este año.

Tras una misión de cinco días en el puesto orbital, la Crew Dragon se desacopló de forma autónoma en la mañana de este viernes y regresó a la Tierra alcanzando velocidades hipersónicas, amarando en el Atlántico, a unos 300 kilómetros de la costa de Florida.

Un cohete de unos cinco metros de longitud de la compañía SpaceX, propiedad de Elon Musk, lanzó la cápsula desde el Centro Espacial Kennedy en Florida el sábado pasado.

La misión, que precede al vuelo de prueba tripulado que pretende realizar SpaceX en julio, llevó 180 kilos de equipos de prueba a la estación espacial, incluido un robot llamado Ripley, repleto de sensores en cabeza, cuello y columna vertebral para evaluar cómo soportaría un humano un vuelo así.

Los tres astronautas que integran la tripulación actual de la estación recibieron la cápsula el domingo. La estadounidense Anne McClain y el canadiense David Saint-Jacques accedieron a la cabina del Crew Dragon para realizar análisis de calidad del aire e inspecciones.