AGENCIAS. Los menús de iFood, la principal aplicación de comida bajo demanda en Brasil, tienen algo distinto a las demás apps de su tipo y no son los alimentos.

La startup, que en México opera bajo el nombre de Sin Delantal, ha decidido adherir a su aplicación en Brasil una serie de características para que sea fácil de operar para quienes tiene algún tipo de discapacidad.

“Nosotros decimos ‘para cualquier hambre, pide un iFood’, entonces dijimos si nosotros somos para cualquier hambre, debemos ser también para cualquier persona”, cuenta Juliana Salgado, product manager de la empresa.

Al abrir la aplicación es posible escuchar la descripción de cada uno de los platillos y las imágenes tienen determinados contrastes que permiten a las personas daltónicas visualizar los alimentos.

La clave, explica, yace en escuchar las opiniones de los usuarios, mientras que el mayor reto es hacer que quienes las necesitan sepan de su existencia.

En Brasil, sólo el 2 por ciento de las apps son inclusivas. En el resto de los países de Latinoamérica, afirman directivos de Google durante el Play Time 2018 en Sao Paulo, el porcentaje no es muy distinto.

El 93 por ciento de los programadores considera que trabajar en que su aplicación sea inclusiva no es necesario o no representa una oportunidad de negocio, a pesar de que en el mundo hay cerca mil millones de personas con algún nivel de discapacidad, según la OMS.

“Es una oportunidad, el mercado por sí mismo lo está demandando, las personas con algún nivel de discapacidad cada día usan más la tecnología como una herramienta”, aseguró Carol Soler, business development manager de Google Play Apps.

Que se vea a las aplicaciones accesibles como atractivas como modelo de negocio, aún es pendiente, reconoce. “Estamos interesados en hacer crecer más rápido (este segmento)”, dice. “Es parte de la misión de Google: hacer la información accesible”.

Uno de los primeros pasos fue la puesta en marcha de Accesibility Scanner, una aplicación disponible en la Play Store, con la cual los desarrolladores y usuarios pueden evaluar qué tan inclusiva es una app.

El segundo paso llegará en 2019, Google trabaja en que dentro de la tienda de Android las apps accesibles destaquen y se encuentren de manera más sencilla.

“Aún no sabemos bien cómo, pero estamos trabajando. Una aplicación no sólo debe ser accesible en funcionamiento, también al encontrarla”, dijo Soler.

Accesibility Scanner no califica si una app es inclusiva o no, brinda sugerencias sobre cómo aumentar el contraste de los colores o incluir descripciones en contenidos.

Botones grandes o instrucciones vía voz son elementos que desarrolladores pueden incluir en sus apps para que sean más accesibles, destaca la directiva, y no solo para quien tiene algún nivel de discapacidad. En un primer vistazo, Google detectó más de 35 millones de problemas de inclusión en 500 mil apps en la Play Store.

“Queremos que entiendan que no solamente es para personas con discapacidades, es para cada situación y puede ser útil para todos los usuarios”.

TRES MEJORES PRÁCTICAS

La tecnológica de California ofrece a los desarrolladores una guía de mejores prácticas. Sus recomendaciones no son improvisadas.

Tras trabajar con un grupo de 19 desarrolladores y sus respectivas aplicaciones, detectaron tres principales problemas.

1.- “La accesibilidad comienza desde que empieza el desarrollo de la aplicación”, dice Carol Soler, business development manager de Google Play Apps. Los elementos deben, por ejemplo, tener nombres simples para que al adherir una lectura de voz esta sea fácil de comprender.

2.- Los botones suelen ser demasiados pequeños, lo que limita, por ejemplo, que una persona con debilidad visual los encuentre fácilmente.

3.- Querer hacer una app novedosa, puede impedir que se hallen los elementos de forma sencilla.