AGENCIAS. La sonda InSight, de la NASA, aterrizó de forma exitosa este lunes en Elysium Planitia, Marte, tras realizar una maniobra que implica “seis minutos de terror”.

Después de un viaje de siete meses, la sonda espacial atravesó la delgada atmósfera del planeta rojo a más de 19 mil 300 kilómetros por hora en un intento de vida o muerte por posarse (sin destruirse) en un área plana cerca del ecuador.

Para tener éxito, la sonda completó una serie de maniobras intrincadamente orquestadas durante una peligrosa fase de 6.5 minutos de “ingreso, descenso y aterrizaje” que abarca unos 124 kilómetros finales.

Volando a una velocidad aún supersónica, la sonda abrió un paracaídas de cerca de 12 metros para reducir radicalmente su velocidad, seguido de la descarga del escudo térmico, el despliegue del tren de aterrizaje y el inicio de las señales del radar terrestre para adquirir datos sobre el sitio de aterrizaje.

A las 14:00 horas de la Ciudad de México, la sonda espacial envió su primera imagen desde Elysium Planitia, que es considerado por la agencia espacial como el “estacionamiento más grande de Marte”.

Durante su misión, programada a dos años, InSight a través de la medición de producción de calor de dicho planeta y escuchando los eventos sísmicos similares a los terremotos terrestres llamados ‘marsquakes’, arrojará datos sobre la actividad del cuarto planeta del Sistema Solar.

Los resultados de los estudios, hechos por el primer módulo de aterrizaje robótico, sobre la corteza del “planeta rojo”, manto y núcleo, ayudarán a los científicos a comprender mejor cómo fueron y se crearon otros planetas rocosos, incluida la Tierra.

Además, es la primera misión de la agencia espacial estadounidense desde los aterrizajes lunares del Apolo en colocar un sismómetro en el suelo de otro planeta, a fin de analizar los terremotos del mundo marciano.