ALFA Y OMEGA
POR: ARMANDO JUAREZ BECERRA
La celebración de un Aniversario más del Grito de Independencia, -señorial, patriótico y solemne-, evento presidido por Andrés Manuel López Obrador en el balcón principal del Palacio Nacional, movió nuevamente las cuerdas más sensibles del patriotismo mexicano y lo elevó, como siempre, al rango de amor por la tierra que nos vió nacer y el respeto y loor por los hombres y mujeres que dieron su vida por darnos libertad, independencia y soberanía.
México es el manto sagrado que nos cobija a todos los mexicanos, es el corazón que palpita al ritmo de nuestro propio aliento y la celebración del Grito del 15 de Septiembre, nos lleva a través del tiempo al recuerdo de las grandes epopeyas encabezadas por aquellos hombres que amaban la justicia y la igualdad de todos los seres humanos.
En aquellos aciagos días los indios mexicanos eran objeto de los peores maltratos de parte de los conquistadores españoles, sometidos al nivel de esclavitud y relegados como escoria de la humanidad; eran carne de presidio o de panteón, no tenían ningún derecho a la vida libre.
Pero Hidalgo, Morelos, Josefa y una pléyade de valientes e ilustres patriotas de su tiempo, se lanzaron en la peligrosa aventura de luchar por la independencia de México y gracias a su valor y quizá iluminados por la Fé en Dios, su sacrificio no fue en vano; veintitantos después se consumó lo que ellos buscaban: La Independencia del país y la libertad de los indios nativos esclavizados.
Doscientos once años después, hoy los mexicanos gozamos de los resultados de aquel sacrificio, no sin haber pasado por terribles etapas de desestabilización, de guerras intestinas, de malos y corruptos gobiernos, de traidores a la Patria, de pillos sin conciencia o sin valores patrios, que estuvieron a punto de hacer añicos lo que soñaron los valientes héroes de 1810.
México ha sobrevivido a todo eso, incluso a la pérdida de la mitad de su territorio a causa de una injusta guerra contra los ambiciosos vecinos del norte. Desde su fundación por los Aztecas, la tierra india y sus fundadores han pasado por lo mismo, grandes derramamientos de sangre en enfrentamientos entre las distintas tribus, pero los superaron y lograron su grandeza, aplicando sus conocimientos en la cultura y, por supuesto, en el dominio del arte de la guerra.
Eso es lo que la celebración del Grito de Independencia nos hace recordar, traer a nuestro tiempo lo que unos cuantos sufrieron por la libertad y el bienestar de sus hermanos en desgracia, desde la fundación de México hasta nuestros días, pasando por la liberación del vasallaje, por la Reforma y por la Revolución, hasta llegar a esta bendita soberanía que hoy nos levanta ante los ojos de las naciones del mundo.
Algún día que quizá yo no veré, México llegue a ocupar uno de los primeros lugares en el concierto de los países del orbe, olvidando los días difíciles para la Patria, pero celebrando con amor como siempre, cada día 15 de Septiembre, el Grito de nuestra Independencia.
P.D.- Es bueno ser mexicano, pero es mejor ser mexicano y Patriota.




