- L’Impératrice, Mi Banda El Mexicano, Ed Maverick y Sen Senra deleitaron este fin de semana en Acapulco
AGENCIAS. Celebrado en las playas de la Punta Diamante, Trópico Acapulco arrancó sus actividades desde tempranas horas el pasado viernes de la mano de la música electrónica que fue conducida por dj sets a las orillas de las albercas de donde, cuerpos de complexiones variadas asoleándose, se asomaban a la luz palpitante del sol.
A la caída de la tarde y el renacer de la noche del viernes, las actividades en el escenario principal del festival, las actuaciones de mayor peso dieron inicio con la agrupación tijuanense Señor Kino, quiénes no repararon en derrochar toda su energía contagiosa con un set implacable.
Los regiomontanos Clubz con full band dieron impresionante live con sonidos cargados de funk y pop, mientras Mi Banda El Mexicano cerraron el escenario principal con una baile masivo y desinhibido al ritmo de los clásicos “No bailes de caballito”, “Ramito de violetas”, “Feliz Feliz” y más, al compás de la madrugada que se nos fue con más música electrónica el las carpas restantes que vibraban entre el ambiente del house y el tecno.
La fiesta de Trópico siguió sin parar hasta conectar con la mañana del sábado, donde desde tempranas horas las albercas ya se encontraban habitadas para las pool party. Eso hasta el caer del atardecer y ver salir a escena a más actos importantes como el de Lost Acapulco y Ed Maverick con guitarra en mano y el sol cayendo a su costado. Luego la primera visita del español Sen Senra a tierras mexicanas entre un alarido de mujeres gritando por él y gente coreando los temas que rápidamente lo han posicionado.
Los platos fuertes del festival llegaron con los franceses L’Impératrice en la que también fue su primera visita al país, y Caribou con Dan Snaith al frente de la banda que dejó una energía y fulgor más que brutal con su presentación, reviviendo así las ganas de fiesta en los presentes, quienes a las altas horas de la madrugada, ya comenzaban a sentir el agotamiento y cansancio.
La noche siguió y siguió con más beats y luces láser y neón decorando los árboles y cada esquina del festival, las albercas se llenaron de nuevo con gente aferrada al momento de alegría y de seguir pasándola bien en Trópico, un festival que cada año se reinventa más para seguir brindando alegrías a los amantes de la música, la playa y la fiesta.







