- La maltesa, de 43 años, logra ser elegida en primera vuelta al obtener los votos del PPE, los socialistas y los liberales.
AGENCIAS. La eurodiputada popular Roberta Metsola se ha convertido en la nueva presidenta del Parlamento Europeo. Finalmente no ha pesado contra los reiterados ataques que ha hecho en la Eurocámara contra el derecho al aborto o su despenalización. La maltesa se convertirá en la tercera mujer que preside este organismo tras Simone Veil y Nicole Fontaine. Pese a pertenecer a su misma familia política, estas dos mujeres tenían un perfil distinto en este aspecto. Veil, de hecho, fue la ministra que impulsó la despenalización de la interrupción del embarazo es Francia.
Para acceder a esta alta magistratura, Metsola ha logrado 458 votos de los 618 emitidos, gracias al apoyo de su grupo, los socialistas y los liberales, y probablemente también de los ultraconservadores de ECR, familia en la que se integra Vox.
Metsola, que este martes cumple 43 años, se ha convertido también en la persona más joven en presidir el Parlamento Europeo. Consciente de que sus posiciones antiabortistas iban a pesarle, sus intervenciones antes y después de la votación han estado plagadas de referencias a la igualdad de género. “Pasaron 20 años desde que fuera elegida Simone Veil hasta que lo fuera Nicole Fontaine. Han pasado otros 22 para que haya otra mujer aquí. No pueden pasar [otra vez] más de 20 años hasta que vuelva a haber una mujer aquí”, ha apuntado en su primer discurso como presidenta.
Una vez elegida, en su primera rueda de prensa se ha comprometido a defender la posición que adopte la cámara y ha recordado que como presidenta no votará. Ha insistido en esta idea con frases como “Adoptaré la posición de esta cada” o “no haré interpretaciones sobre lo aprobado”. Sobre sus posiciones pasadas sobre el aborto, ha apuntado que era mociones referentes a Malta, asunto que en su país es “una línea nacional”. Malta es uno de los pocos países que no tiene regulado el derecho al aborto en la UE y no está despenalizado. No obstante, cuando se han pronunciado sobre este asunto, Metsola y los populares malteses han mostrado una postura más rígida que la de los socialdemócratas, que tampoco son partidarios del derecho.
Pese al peso de su postura contra el aborto, algunos analistas señalan a Metsola como una de las personas más centradas del PPE, con posiciones más liberales, incluso entre los grupos progresistas: socialistas, verdes y La Izquierda. Lo mismo apunta el profesor Alberto Alemanno, profesor de Leyes y Política en la Unión Europea.
Ser la presidenta más joven en ocupar la presidencia le ha servido a Metsola para esgrimir que ella representa a otra generación. “Somos la generación Erasmus”, ha destacado en su discurso de agradecimiento, consciente del simbolismo que esto representa, pues el programa de becas a universitarios es probablemente la iniciativa más popular de la Unión Europea. La presidenta de la Eurocámara ha cargado contra el nacionalismo y el populismo como salida a la situación actual: “Son soluciones baratas”.
La elección de la maltesa estaba asegurada desde que en la tarde del lunes se confirmó que el Partido Popular Europeo, los socialistas y los liberales de Renew renovaban el pacto con el que había comenzado la legislatura, garantizando el habitual relevo en la presidencia de la Eurocámara a mitad de dos elecciones. Ese movimiento ha quedado todavía más sellado a primera hora del día, cuando el polaco Kosma Zlotowski, del grupo Reformistas y Conservadores Europeos (ECR, por sus siglas en inglés), familia en la que se encuentra Vox, ha retirado su candidatura. Quedaba así garantizado que una mujer sería presidenta, pues las otras candidatas eran la española de IU, Sira Rego, y la verde sueca, Alice Khunke.
En el discurso con el que Metsola ha pedido la confianza del resto de eurodiputados, consciente de que sus posiciones anteriores contra el derecho al aborto han situado sobre ella una lupa, se ha detenido en varias ocasiones para situar la igualdad entre hombres y mujeres como uno de los ejes de su presidencia. “La lucha por la igualdad real debe ir más allá de algo cosmético. Debe permear todo lo que hacemos y estaría orgullosa de ser la presidenta que lidera esta lucha”. Poco después ha pedido al Parlamento que lidere las luchas LGTBI y que contribuya a “empoderar a las mujeres y las niñas”.
Una vez se ha conocido el resultado de la votación, ha incidido en este asunto cuando ha reclamado que “cada mujer en la Unión Europea luche por sus derechos”. También ha reclamado la defensa de los derechos LGTBI, contra la discriminación racial o por religión.
Además de la igualdad, también ha dedicado espacio en su discurso a la lucha contra el cambio climático, la migración clandestina o la revolución tecnológica, asuntos todos que están recogidos en el acuerdo de populares, socialistas y liberales con el que pretenden marcar la agenda europea de los siguientes dos años y medio.
Sira Rego ha quedado en tercer lugar con 57 votos. La eurodiputada ha criticado los grandes acuerdos que sabía que hacían imposible que su opción prosperara: “Las costuras del pretendido cordón sanitario de las grandes coaliciones y la derecha se muestran demasiado porosas a los planteamientos extremistas. La democracia y el progreso solo pueden defenderse ampliando los derechos sociales y con una base material sólida que no deje a nadie atrás”.







