- Dos de los condenados son mexicanos, que explotaban en campos agrícolas a centroamericanos.
AGENCIAS. En un alarmante caso de esclavitud “moderna”, tres hombres han sido sentenciados a varios años en prisión federal tras admitir haber obligado a trabajos forzados en granjas del sur de Georgia. La investigación fue designada por el FBI como Blooming Onion (Cebolla floreciente).
Las autoridades dicen que los trabajadores agrícolas fueron traídos a Estados Unidos usando el programa de visas agrarias H-2A y que los acusados se beneficiaron de su trabajo pagándoles menos que lo debido y forzándolos a vivir en condiciones pésimas.
«Estos hombres participaron en facilitar una esclavitud de los tiempos modernos, afirmó el fiscal federal David Estes en la nota de prensa».
«Nuestros socios en la aplicación de la ley han expuesto un mundo clandestino de tráfico humano y nosotros continuaremos identificando y llevando ante la justicia a quienes explotan a otros cuyo trabajo alimenta su avaricia».
Javier Sánchez Mendoza Jr. se declaró culpable de asociación ilícita para obligar a trabajo forzado y fue sentenciado a 30 años en prisión. Aurelio Medina, de 42, a cinco años y cuatro meses. Yordon Velazquez Victoria, de 45, fue condenado a 15 meses en prisión tras declararse culpable de asociación ilícita.
Mendoza y Medina son ciudadanos mexicanos que viven ilegalmente en Estados Unidos y están sujetos a deportación una vez que cumplan sus sentencias, precisó la fiscalía.
Sánchez Mendoza admitió que desde agosto de 2018 hasta noviembre de 2019 encabezó una organización para proveer mano de obra y servicios a granjas y otros negocios en los condados de Glynn, Ware y Pierce, en Georgia, precisó la nota de prensa.
Reclutó a más de 500 personas de Centroamérica y les cobró ilegalmente por las visas H-2A, retuvo sus documentos de identificación y los forzó a trabajar por poca paga o ninguna en condiciones terribles, amenazándolos a ellos y a sus familias.
Medina admitió que desde abril hasta octubre de 2020 le cobró a trabajadores extranjeros por sus visas H-2A y entonces retuvo sus documentos en los condados de Glynn y Effingham.
Velázquez Victoria, naturalizado estadounidense, admitió que le permitió a Medina usar su nombre para solicitar las visas H-2A y se le pagó 600 dólares semanales para llevar a los trabajadores de sus albergues al trabajo.

SOBREVIVIENTE
- Una víctima clave testificó que Mendoza la seleccionó de otro equipo de trabajo después de su llegada a Georgia desde México y la trajo a vivir con él, manteniendo el control a través de amenazas e intimidación y violándola repetidamente durante más de un año, incluso engañándola para que creyera que se había casado con él.
- Cuando ella escapó, él la secuestró a punta de cuchillo de una casa donde cuidaba niños que jugaban en el patio delantero.
- Las fuerzas del orden la rastrearon hasta la casa móvil de Mendoza, donde después de su rescate, los oficiales encontraron un santuario a la Santa Muerte, decorado con su cabello y sangre en lo que se creía que era un preludio de su asesinato.
- Mendoza enfrenta cargos estatales pendientes por asalto agravado relacionado con ese incidente.







