- Un convoy de pasajeros colisiona con uno de mercancías en la ruta entre Atenas y Salónica. Los dos ferrocarriles viajaban por la misma vía, cerca de la ciudad de Larisa, así que las primeras pesquisas apuntan al error humano
AGENCIAS. Al menos 36 personas han muerto y 85 han resultado heridas al chocar dos trenes cerca de la ciudad griega de Larisa, en el centro del país. El peor accidente ferroviario en la historia de Grecia se produjo cuando un convoy de pasajeros que viajaba desde Tesalónica hacia Atenas colisionó con uno de mercancías, según ha indicado el servicio de bomberos de Grecia. Según los informes preliminares, el tren de pasajeros se había desviado a un carril equivocado, por donde circulaba el de carga. El peso del operativo de rescate ha recaído en el cuerpo de bomberos, que ha desplazado unidades desde varias ciudades, apoyados por la policía y el ejército. Entre los dos trenes, según la empresa Hellenic Train, viajaban 346 pasajeros y 20 tripulantes.
Los trenes chocaron poco antes de la medianoche, entre los municipios de Tempi y Evangelismos, en un valle cerca de Larisa, a unos 300 kilómetros al norte de Atenas. Entre Tesalónica y Atenas hay 660 kilómetros por carretera. El tren nocturno siniestrado solía cubrir esa distancia en al menos seis horas, aunque los retrasos son frecuentes.
Las autoridades actualizaron la cifra de víctimas a las 10:45: 36 muertos y 66 personas hospitalizadas, de las que seis están ingresadas en la UCI. Grecia nunca había vivido un accidente de tal magnitud. Se han declarado tres días de luto, con banderas a media asta en todos los edificios públicos y suspensión de celebraciones públicas. Desde que se tuvo conocimiento de la tragedia, familiares y amigos de los pasajeros se concentraron en la estación de Tesalónica. En silencio, desde las 2.30, recibieron a los autobuses que traían a los supervivientes. A las 4.00 la policía se dirigió a los que aún esperaban para darles la noticia que nadie quería recibir: ya se había evacuado a todo el mundo y, por lo tanto, los familiares que no habían llegado estaban hospitalizados o muertos.

A esa misma hora los primeros reporteros pudieron acceder al lugar del accidente, guiados por la policía. Los periodistas se encontraron con escenas espeluznantes. Las llamas que calcinaron varios vagones tras la colisión aún estaban vivas. Un denso humo rodeaba cuatro vagones del tren de pasajeros. El primer vagón ni siquiera era reconocible; el segundo estaba totalmente destruido; el tercero estaba doblado como un boomerang y en el cuarto los daños eran muy visibles.
Durante varias horas, los socorristas buscaron con linternas a supervivientes atrapados en los vagones. A partir de las 8.00 los bomberos ya solo cargaban cuerpos en bolsas negras.
Un reportero enviado al lugar del accidente habló en una emisora de escenas “apocalípticas”. Debido a la gravedad de la colisión, restos de los dos trenes han salido despedidos a una gran distancia. La emisora SKAI ha mostrado imágenes de vagones descarrilados, gravemente dañados, con ventanas rotas y espesas columnas de humo, así como escombros esparcidos al otro lado de la carretera.
Tras el impacto de los dos convoyes se declaró un incendio en varios de los vagones. “Escuchamos un big bang, [fueron] 10 segundos de pesadilla”, ha explicado a la agencia Reuters Stergios Minenis, un pasajero de 28 años que saltó para ponerse a salvo de los escombros.
“Estábamos dando vueltas en el vagón hasta que caímos de lado… Entonces hubo pánico, cables [por todos lados], fuego, el fuego fue inmediato, como nos dábamos la vuelta, nos quemaban, el fuego era a diestra y siniestra”.
Miembros del Gobierno griego se han trasladado hacia el lugar de los hechos y hacia los centros sanitarios en los que fueron ingresados los heridos, el Hospital Universitario de la ciudad de Larisa y el hospital de la ciudad de Katerinis.
Entre los heridos hay varios menores de edad. Según la prensa local, todo indica que los trenes —ambos operados por Hellenic Train— iban a gran velocidad en el momento del impacto, por lo que los respectivos conductores y otros miembros de las tripulaciones murieron en el accidente. Unas 250 personas que sobrevivieron al choque y resultaron ilesas o con heridas leves fueron trasladadas en autobuses hacia Tesalónica, situada a 130 kilómetros al norte del lugar del accidente.
El presidente del gremio de conductores de trenes de Grecia, Kostas Geridunias, ha denunciado en la televisión pública de ERT el estado de deterioro en el que se encuentra la infraestructura ferroviaria del país.
“Nada funciona, todo se hace manualmente, estamos en modo manual en todo el eje Atenas-Tesalónica. Los semáforos tampoco funcionan. Si lo hicieran, los conductores verían los semáforos en rojo y se detendrían a tiempo”, ha señalado.

Por estas razones, los conductores dependen casi por completo de las informaciones que reciben de los jefes de las estaciones pertinentes, ha recalcado Geridunias.
En 1972, 19 personas murieron cuando dos trenes chocaron de frente fuera de Larisa. Sindicatos ferroviarios y trabajadores del sector han señalado la falta de medios como posible razón del accidente. El presidente del sindicato de maquinistas Kostas Genidounias culpó a la falta de mantenimiento y ausencia de sistemas automáticos de prevención.
“Nada funciona. Ni los intermitentes, ni los semáforos, ni el control de tráfico. Si estos estuvieran funcionando, los maquinistas no verían la señal roja, los trenes se detendrían a distancia. Nos hemos hartado de decirlo”, dijo indignado.
Por su parte, el Sindicato de Trabajadores STASY (trenes de cercanías y metro) destacó en un comunicado que “hoy lloramos a nuestros conciudadanos que fallecieron en el accidente del tren en Tempi porque algunas personas ignoraron los llamados de los trabajadores. Cuando los trabajadores hablan de la falta de personal, de la obsolescencia de las instalaciones e infraestructuras, del insuficiente mantenimiento del material rodante, de las deficiencias a lo largo de toda la red, los gobernantes respondieron con indiferencia”.
Grecia vendió el operador ferroviario Trainose a la italiana Ferrovie dello Stato Italiane en 2017 como parte de su programa de rescate internacional, espera que se inviertan cientos de millones de euros en infraestructura ferroviaria en los próximos años. Según la web de la empresa italiana es el principal proveedor del transporte ferroviario de pasajeros y carga en Grecia y opera 342 pasajeros y rutas comerciales al día.
“Escuchamos un gran bang, [fueron] 10 segundos de pesadilla”, ha explicado a la agencia Reuters Stergios Minenis, un pasajero de 28 años que saltó para ponerse a salvo de los escombros.
“Rodamos por el vagón hasta que cayó de lado… Entonces hubo pánico, cables [por todos lados], fuego, el fuego se prendió inmediatamente. Mientras rodábamos nos quemaba, había fuego por todas partes”.
Miembros del gobierno griego se han trasladado hacia el lugar de los hechos y hacia los centros sanitarios en los que fueron ingresados los heridos, el Hospital Universitario de la ciudad de Larisa y al Hospital de la ciudad de Katerinis.
El gobernador regional de Tesalia, Kostas Agorastos afirmó que entre los heridos hay personas con quemaduras y con mutilaciones. Por su parte, el alcalde de Tempi, Giorgos Manoli, ha asegurado que en los tres primeros vagones se han registrado temperaturas de 1.200 a 1.500 grados centígrados.
Entre los heridos hay varios menores de edad. Según la prensa local, todo indica que los trenes —ambos operados por Hellenic Train— iban a gran velocidad en el momento del impacto, por lo que los respectivos conductores y otros miembros de las tripulaciones murieron en el accidente.








