Hipódromo Político por Carlos G. Cortés García
El pasado 28 de junio se cumplieron 13 años de una muerte absurda, e innecesaria, que cambio diametralmente la vida de una familia y de todo el pueblo tamaulipeco. Él era el candidato del Partido Revolucionario Institucional al Gobierno de Tamaulipas, y por días, porque fue asesinado 72 horas antes de que terminara la campaña y 6 días antes del proceso electoral, en donde las encuestas lo daban como el virtual ganador de la Gubernatura Tamaulipeca. Y sucedió este lamentable asesinato a no más de diez días de ser designado Gobernador Electo de Tamaulipas.
Tamaulipas nunca habrá de superar esta terrible circunstancia. ¿Quién le arrebató la vida al Doctor Torre Cantú? ¿Para qué? Me parece que la respuesta a estas preguntas, a pesar de lo que se diga, nunca las vamos a conocer.
Ese triste lunes, Rodolfo Torre Cantú se trasladaba al Aeropuerto de Ciudad Victoria para volar con rumbo a Matamoros, en donde cerraría su campaña a Gobernador en esa ciudad fronteriza, como lo hizo el día anterior en Tampico. Lamentablemente, el facultativo jamás llegó a su destino.
El asesinato de Rodolfo Torre Cantú no sólo cimbró a Tamaulipas, sino que, además, paralizó al país. Volvimos a sentir lo mismo que vivimos la tarde del 23 de marzo de 1994, cuando la noticia del asesinato de Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial del PRI quien fue asesinado en Lomas Taurinas, en Baja California, ante la atónita mirada y entendimiento de todos los mexicanos, recorrió México y el mundo.
Los mexicanos no podíamos creer lo que le estaba pasando a nuestro país. Pero a lo mejor más profundo. Colosio era un personaje lejano mientras que a Rodolfo todos los tamaulipecos, mucho o poco, lo conocimos y en alguna ocasión le habríamos saludado de mano.

Minutos después de las 10:30 horas de ese fatal lunes 28 de junio de 2010, empezaron a correr, a volar, las versiones sobre lo ocurrido. Primero, sólo en el centro del estado, más tarde por todas las latitudes de Tamaulipas y finalmente por todo el país y más allá de las fronteras mexicanas. La especie se confirmó: Rodolfo Torre, el candidato priísta al Gobierno de Tamaulipas, había sido emboscado y asesinado, muriendo, además, el diputado local Enrique Blackmore Smer y tres escoltas más, además de haber lesionado a otros acompañantes, entre ellos su secretario particular, el cuñado del candidato y otros dos escoltas.
Al sitió de la emboscada muy pronto llegó el ejército, la policía federal, las autoridades estatales y acordonaron el lugar. Y la entonces Procuraduría General de la República armó un equipo especial articulado con las autoridades locales, que deberían desarrollar la investigación para localizar a los asesinos del candidato y de sus acompañantes.
Tras el asesinato de Rodolfo Torre Cantú, a los dos días de los hechos, y el mismo día en que terminaban las campañas electorales, el 30 de junio de 2010, el Comité Ejecutivo Nacional del PRI designó a Egidio Torre Cantú, hermano de la víctima, como candidato sustituto para las elecciones a gobernador, quien ganó las elecciones estatales con 61.58% de los votos, y se convirtió en el nuevo gobernador de Tamaulipas, aunque, nadie deja de sentir, que quien ganó el proceso electoral, fue el propio Rodolfo Torre Cantú, quien, como en la leyenda del Cid Campeador, Don Rodrigo Díaz de Vivar, ganó la batalla.
“Cuando el Cid murió y el ejército se tenía que enfrentar en una batalla y los rivales del ejército del cid, los árabes, iban muy confiados porque se habían enterado de la muerte del guerrero. Para contrarrestar eso, el ejército del Cid lo montó muerto en la silla de su caballo, sujetándole el cuerpo con unas tablas rígidas para que éste no cayese del caballo. Cuenta la leyenda que los árabes al verlo salir del castillo cabalgando de nuevo sobre su caballo Babieca, les produjo un profundo miedo que los obligó a huir, aún antes de empezar la batalla. Por este motivo, se dice que el Cid ganó una batalla después de muerto.
Así Rodolfo Torre Cantú: ganó la batalla aún después de haber sido asesinado. Y a más de 13 años, los tamaulipecos seguimos esperando a que se nos consuele con una explicación sobre esos lamentables hechos del 28 de junio de 2010. ¿Quién lo mató? y ¿Por qué? Porque hasta hoy sólo especies, versiones y especulaciones y de ahí no pasamos. Y me parece que los Tamaulipecos nos merecemos una explicación lógica y creíble de que fue lo que ocurrió.
Pero más allá. Estos hechos no deben de repetirse, deben evitarse al máximo y el pueblo tamaulipeco se merece, reitero, una explicación, no volver atrás, pero tener la información sobre lo ocurrido ese triste lunes.
PD. 1. Este miércoles, el Gobierno de Tamaulipas, a través del vocero de Seguridad de Tamaulipas, Jorge Cuéllar Montoya, informó que la entidad registró una baja en la incidencia de siete delitos de alto impacto, en los primeros ocho meses del gobierno de Américo Villarreal Anaya, en comparación con el mismo periodo de la pasada administración, de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En homicidio doloso, se han mejorado los indicadores en un 42%, así como en el delito de robo, robo a negocio, robo a transeúnte, secuestro y robo a casa habitación. Asimismo, en secuestro también hubo un 89% de disminución; en extorsión, una baja de 32%; en robo de vehículos una disminución del 47% y en robo a casa a habitación bajó un 49 %.

El también Secretario Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública en Tamaulipas, señaló que el delito de violencia familiar continúa al alza y obedece a múltiples factores, entre ellos la desatención por parte de autoridades del pasado, pero se está trabajando ya para poder mejorar este indicador”, puntualizó Cuellar Montoya.
También informó que, hasta el pasado mes de mayo, se han detenido a 704 personas, se han decomisado 685 armas y 570 vehículos, entre ellos 43 tractocamiones, además de haber incautado casi medio millón de dólares y poco más de 600 mil pesos, así como dos aeronaves y 2,346 kilogramos de narcóticos.







