LA MADRE TIERRA POR CARLOS CORTÉS VELÁZQUEZ
El día de hoy, 08 de junio, celebramos el ‘Día Mundial de los Océanos’. Pero usted sabe ¿Qué es el océano? El océano es una masa de agua que compone gran parte de la hidrósfera de un cuerpo celeste. En la Tierra, un océano es una de las principales divisiones convencionales del océano Mundial, y separa dos o más continentes.
Los océanos ocupan la mayor parte de la superficie del planeta y cubren más del 70% de ella. Es nuestra fuente de vida y el sustento de la humanidad y de todos los demás organismos de la tierra.
Prueba de ello es que el océano produce al menos el 50% del oxígeno del planeta y alberga la mayor parte más de mil millones de personas en todo el mundo, además, de ser clave para nuestra economía de las naciones: fue parte activa en el origen del comercio internacional.
Desde que las antiguas civilizaciones se empezaron a relacionar con otras sociedades mediante el intercambio de productos, el océano ha venido consolidándose como un actor de primer orden en la historia del comercio internacional y su actual desarrollo.
El comercio marítimo ha sido, pues, uno de los principales medios de intercambio comercial en el mundo, ante la inexistencia de vías capaces de igualar sus alcances y ventajas, que además han permitido el enriquecimiento y crecimiento de las sociedades.
Entre el océano Pacífico y el océano Atlántico hay una diferencia de altura de unos 20 cm. Algo así como el tamaño de un lápiz.
Y aunque puede parecer una diferencia sutil, tiene grandes implicaciones en la circulación oceánica, en el clima global, la navegación o incluso grandes obras de ingeniería como el Canal de Panamá.
Esto se toma en cuenta para establecer rutas de barcos, operaciones petroleras en alta mar, pesca, búsqueda y rescate, mecanismos para contrarrestar derrames de petróleo y operaciones marítimas.
Quizá te sorprenda saber que las aguas que bañan a Chile, Perú, Ecuador o Colombia son más altas que las de Argentina, Brasil o Uruguay, y es que el océano Pacífico es más alto que el océano Atlántico.
Los dos océanos se conectan entre sí y forman una masa continua de agua salada que cubre más del 71% de la superficie de la Tierra.
Con los satélites se puede estudiar la temperatura, la clorofila… Son parámetros que se suelen ver desde el espacio para entender distintos procesos físicos que suceden en el océano y que impactan en la biología marina.
Para obtener una visión completa de la topografía marina, además de la red de mareógrafos que determinan el nivel del mar en puntos específicos, los científicos utilizan mediciones satelitales.
Los satélites altimétricos, como el Jason-3 de la NASA y la Agencia Espacial Europea, emiten pulsos de radar hacia la superficie del mar y miden el tiempo que tarda la señal en regresar.
El ejemplo más conocido al que acuden los expertos para explicar este fenómeno es el del agua y el aceite. Si ponemos ambos elementos en un vaso, enseguida vemos que el aceite -que es menos denso- flota. Esta densidad, que es la que provoca la diferencia de altura, se debe a la salinidad: el Atlántico es un océano más salado que el Pacífico.
Además, otro factor que contribuye a la diferencia en altura, es la temperatura del agua, ya que es otra propiedad física que afecta a la densidad.
El agua caliente es menos densa que el agua fría y las diferencias de temperatura entre océanos pueden generar variaciones en el nivel del mar.
El Pacífico tiene una temperatura promedio ligeramente más alta que el Atlántico, lo que lo hace un poco menos denso. Y recordemos que, menos denso, significa más alto. Los datos de altimetría con satélites muestran que el aumento del nivel del mar no es simétrico. Por ejemplo, frente a las costas de Chile, prácticamente todavía el mar no ha subido, a diferencia de lo que está pasando en Australia o en el otro lado del Pacífico.
Y esto se debe, dice, a que el océano se está calentando de una manera distinta, que no es homogénea.
Y debe quedar muy claro que cuando se habla del cambio climático, no se puede pensar que va a afectar igual a todas las regiones. Hay regiones que van a ser más afectadas, y otras menos.
El ‘Día Mundial de los Océanos’ nos debe recordar a todos su importante papel en la vida cotidiana. Son los pulmones del planeta, una fuente importante de alimentos y medicinas y una parte fundamental de la biosfera. El propósito de este día es informar sobre el impacto de los humanos en el océano, desarrollar un movimiento mundial de ciudadanos por el océano y movilizar y unir a la población mundial en un proyecto para la gestión sostenible de los océanos.
Y solamente un dato más que da idea de la importancia que los océanos ofrecen a los seres humanos: los mares son una abundante fuente de alimento. Cada año se producen alrededor de 59 millones de toneladas de pescados y mariscos, lo que representa el 17% de la proteína animal que consumen las personas. Y se especula que, esta cifra, podría aumentar drásticamente durante las siguientes décadas.

Para ello la Organización de las Naciones Unidas organizó un evento híbrido, presencial y virtual, que se realizó este 7 de junio con el tema 2024: «Despertar nuevas profundidades». Además, se dieron a conocer a los ganadores del concurso fotográfico 2024, a través de los cuáles pudieron apreciar la belleza de los océanos, así como a animar y dar ideas para presentar a la siguiente convocatoria.
Hoy, en el marco de este “Día Mundial de los Océanos”, debemos recordar y reafirmar que tenemos que cuidar nuestros océanos porque son fuente de vida para la humanidad, por todos los beneficios y bondades que ofrecen a los seres humanos, pero también una fuente de riqueza en el plano económico que nos proveen una vida mejor. ¿Qué hay otras cosas? Si, claro, pero de ellas nos referiremos en otra colaboración.
¡¡Feliz Día Mundial del Medio Ambiente!!

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