POR DAVID LEÓN ROMERO.
“La felicidad consiste en hacer el bien.”
Aristóteles.
La felicidad es un concepto sumamente citado y discutido en distintos sectores y niveles, nunca lo suficientemente agotado por su enorme complejidad, importancia y presencia en nuestras mentes y conversaciones.
Nos preguntamos qué es la felicidad. Mencionamos entre nuestros objetivos el deseo de alcanzarla. Solemos procurar que quienes nos rodean sean felices. Intentamos alcanzar esto o aquello creyendo que eso nos entregará la ansiada felicidad. Para muchos, la felicidad representa el fin último de la vida o el más importante propósito de ella.
Para mí, la felicidad es un estado de ánimo, una emoción que ocurre por momentos, y que depende fundamentalmente de mi actitud, no tanto de aquello que me rodea. Esa sensación de plenitud al correr de madrugada, conversar con calma con mi esposa, jugar futbol con mis hijos, comer aquello que me gusta, atestiguar un acto heroico o misericordioso, sentir que he cumplido mi deber, ayudar a alguien en un momento de apremio, y leer un libro en un entorno de calma, son algunos de los momentos en los que me siento feliz. La felicidad para mí no se alcanza u obtiene de manera absoluta. No se trata de un sombrero que se porta o no. La felicidad es algo mucho más complejo, que va y viene, que coquetea con las personas, que se posa sobre nosotros por un lapso de tiempo que se ve interrumpido por algún otro impulso que rompe la emoción.
El día de ayer, la firma consultora Gallup, publicó su reporte titulado World Happiness Report, producto del promedio de resultados del 2022, 2023 y 2024, que arroja los sitios donde las personas se sienten más felices. Los datos se obtienen a través de la encuesta de ciudadanos, a los que se les pide imaginar una escalera, donde el primer escalón o peldaño representa la peor condición de vida, y el más alto, el número 10, la mejor. Con base en ello, los 10 países donde las personas son más felices, dentro de un conjunto de 147 naciones, son: Finlandia, Dinamarca, Islandia, Suecia, Países Bajos, Costa Rica, Noruega, Israel, Luxemburgo y México.
Es justamente la aparición de México en el número 10 de la tabla, lo que ha sorprendido a muchos, quienes tienen una percepción de que las cosas en México no caminan del todo bien. No obstante, los mexicanos encuestados sostienen lo contrario y se sienten muy felices.
Con base en estos resultados, vale la pena mencionar que es Finlandia el lugar donde las personas refieren sentirse más felices, sitio que ocupa y mantiene desde el 2018. Otro resultado relevante es que son los países ubicados en el norte, aquellos que lideran la tabla. Además, llama poderosamente la atención, la caída que han tenido los Estados Unidos de America, que hoy ocupan el lugar número 24. Por último, son los países con mayores niveles de pobreza, violencia y debilidad institucional, los que ocupan el fondo de la tabla.
Entre los resultados, hay algunos elementos que refuerzan mi postura acerca del concepto de felicidad; son los pequeños detalles los que nos hacen sentir felices, además de que son los más potentes o significativos, aquellos que tienen que ver con ayudar al prójimo, como puede serlo ejecutar un acto generoso o benevolente. En contraparte, los encuestados manifiestan que se sienten menos felices cuando no tienen trabajo, cuando atraviesan por un problema de salud o cuando sufren las consecuencias de un entorno violento.
Espero que estos datos te ayuden a atesorar y disfrutar esos momentos de felicidad; la vida tiene complicaciones, pero también tiene momentos felices que debemos aprender a identificar.






