ALFA Y OMEGA
ARMANDO JUAREZ BECERRA
Vía whats app recibí este pequeño cuento que con pequeñas variantes les transmito:
Jesús vino a la tierra para saber como estaba la humanidad en el mundo; cansado y con los zapatos raidos de tanto caminar, fue con un zapatero y le pidió que le arreglara su calzado, pero que no tenía con que pagarle.
El zapatero ni siquiera volteó a mirarlo y le dijo: Aquí todo mundo viene a pedir, pero casi nadie viene a dar: Entonces Jesús le propuso: Yo te puedo dar cinco millones de dólares, pero tendrás que darme algo a cambio. ¿y qué es lo que te tengo que darte?, dijo el zapatero: Tus pies, le contestó Jesús, no, dijo el artesano, para que quiero tanto dinero si no voy a poder caminar.
Bueno, le dijo Jesús, entonces te daré cien millones de dólares y me das tus ojos; noooo, dijo el zapatero, de nada me van a servir esos cien millones si no voy a poder ver a mis hijos, mi casa y todas las maravillas del mundo.
¿Ves? , le contestó Jesús, eres inmensamente rico y no te has dado cuenta de ello, tienes lo más valioso para un ser humano y no eres capaz de compartir algo de tu trabajo con aquel que lo necesita.
Fin del cuento.
Hoy es Navidad y es la noche de Jesús; quizá el Hijo de Dios ande vagando por la tierra en busca de alguien que le alivie su andar cansado y es posible que llegue a la puerta de nuestro hogar, en el medio de la celebración por su nacimiento, no tanto con los zapatos rotos, sino con el corazón destrozado por ver tanto desvío en la humanidad que Dios creó.
Es posible que el niño que hoy nació en Belen, llegue a pedir que le demos una muestra de nuestra compasión por su excelso sacrificio por la humanidad, El no nos ofrecería seguramente millones de dólares, como al zapatero, ni nos pediría parte de nuestro cuerpo a cambio, no, Jesús seguro que nos daría su gran amor y su bendición salvadora, a cambio de que le demostremos con obras nuestro amor al Padre.
Por supuesto que Jesús no se presentaría en su forma original, o quien sabe, pero hay que estar alertas, por si algún extraño toca a nuestra puerta y solicita un mendrugo de calor humano.
Porque zapateros como el del cuento hay muchos en el mundo, que no saben del gran tesoro que Dios les dio al nacer y lo desperdician miserablemente en desprecio al mandato del Padre, de dar de beber al sediento y de comer al hambriento.
Festejemos esta fecha tan sagrada, dispuestos a entender que más que zapatos nuevos, Jesús busca quien le repare su corazón herido.
P.D.- Felicidades al doctor Américo Villarreal Anaya, quien resultó nominado pre candidato a Gobernador de Tamaulipas, por el Partido Movimiento de Regeneración Nacional, (MORENA).
Y FELIZ NAVIDAD A TODOS.






