ALFA Y OMEGA
ARMANDO JUAREZ BECERRA
Sé, bien que sé, que a veces vienen a mi conciencia despierta, sueños que parecen ser realidad, pero también suelo ser visitado por recuerdos que parecen ser de mentira y oh, existencia cruel, son reales, pero solo son imágenes del pasado que mi espíritu desearía volver a vivir.
Sé también que es un imposible, pero si algún día se me apareciera el genio de la lámpara maravillosa, el único deseo que le pediría sería que me devolviera en el tiempo a la época de mi juventud ya perdida.
Quiero darle a mi mente y a mi espíritu, una nueva oportunidad para poder entender la grandeza de quien nos creó en el mundo, pero deseo también volver a disfrutar de los sabores frescos que proporciona la vida.
Fui joven y tomé lo que a mi alcance estaba, siempre y cuando me correspondiera, fui malandrín pero sin malicia, me mantuve alejado del soberbio y siempre fui solidario con el humilde; entendí en ese tiempo que de nada te valdrá lo que hagas en bien de los demás, si no haces lo debes hacer.
Pero cómo no recordar aquellas ruedas de amigos y amigas, de aquellas fogatas en la Playa deMiramar, cantando y bailando al compás del ritmo grabado de la Santanera, de Carlos Campos y Mike Laure y de otros.
Como no encontrarnos en el pensamiento con aquellas hermosas niñas en la Secundaria o en la Prepa, o más antes en las “pintas” al paseo del Chairel, al Balneario Rojas o la Plaza de Armas.
La verdad es imposible describir en tan corto espacio, todo lo hermoso de una vida en la juventud, pero más difícil es plasmar en ese mismo espacio todo lo bello que aquello significaba para el espíritu, no lo entendíamos en aquel tiempo y quizá ahora podamos darle una razón por la que Dios nos separó de ambas realidades.
La verdad de todo está en Dios y a nosotros solo nos queda aceptar que El es La Palabra y es la Vida y jamás se equivoca y si nos dio la capacidad de soñar, fue para cada uno de nosotros tengamos la oportunidad de planificar lo que deseamos construir.
Y que conste, soñar también es vivir; porque si se sueña de joven es planificar para el futuro y si se sueña de viejo, es volver a vivir.
Y aunque sé que a mi edad es querer volar en el aire, es querer guardar el agua en las manos y es volver atrás en el tiempo, yo escribo para no detener y para no olvidar el pensamiento.
Así es que no vengas a mi Genio de la Lámpara, ahora lo sé, para no olvidar todo bello que de mi juventud tengo guardado, solo lo tengo que escribir, a ver si puedo.
P.D.- De los grandes sueños surgen las grandes realizaciones.







