COMENTARIO EDITORIAL Por Dr. Jorge A. Lera Mejía.
La evolución del crecimiento y desarrollo del Producto Interno Bruto (PIB) nacional en lo que va de este sexenio, ha sido errática e inestable.
Primero, al arranque del 2019, se registró un ligero estancamiento del 0.1%, derivado principalmente por el impacto negativo registrado en las inversiones privadas por la cancelación del nuevo aeropuerto de Texcoco. Posteriormente, en marzo del 2020 y hasta el arranque del 2022, la economía se vio perjudicada por el impacto de la pandemia Covid-19 que ocasionó el cierre de las principales actividades a excepción de las esenciales. La pandemia hunde la economía mexicana un (-)8.5% en 2020, la mayor caída desde la Gran Depresión.
Con lo anterior, el retroceso del PIB en los tres primeros años del gobierno, fue superior al 9%, ocasionando una recesión, perdida de producción, de empleos formales e informales, retroceso en educación y la salud. La inversión en infraestructura cayó a su mínima expresión.
Ya entrando la normalidad, apoyado por la vacunación masiva en la población económicamente activa, se viene la actual etapa de recuperación del PIB en 2022 y lo que se lleva al corte de octubre del 2023.
Por esa evolución errática, requiere que al cierre del sexenio se mantenga firme el crecimiento del PIB a una tasa superior al 3% anual, y con ello superar la etapa de estancamiento económico dado que las sumas y restas de la evolución sea cercana al 0%.
En síntesis, la evolución de la actividad económica trimestral del PIB nacional, venía presentando trimestres alternativos de crecimiento y de estancamiento, desde la contracción del peor momento de la pandemia en el 2° trimestre del 2020. Luego de cuatro trimestres consecutivos de recuperación, el PIB de México registró su primera disminución en el tercer trimestre de 2021, al caer (-)0.6%. Posteriormente, en el cuarto trimestre de 2021 presentó un ligero avance (0.2%).
Después, en el primer trimestre de 2022 se observa un avance de 1%. El cambio fue ligeramente más positivo al de la estimación oportuna del INEGI de 0.9% publicada en abril de 2022.
POR ELLO… Para alcanzar una recuperación de los ingresos promedio de los habitantes de México se requiere un crecimiento económico que compense el crecimiento demográfico y las afectaciones por grupos de personas. Actualmente, nuestro PIB per cápita está en niveles de 2013, 8 años de retroceso. La economía mexicana ya mostraba debilidad antes de la pandemia. Después de alcanzar un pico en el tercer trimestre de 2018, la actividad económica inició una trayectoria descendente, con tasas trimestrales menores al 0.1% o negativas entre finales de 2018 e inicios de 2020.
- PIB AL CORTE DE SEPTIEMBRE 2023:
El Inegi estimó una expansión de 1.1% al tercer trimestre del 2023, en comparación con el trimestre anterior, superando ligeramente la estimación oportuna.
Por lo anterior, en los primeros nueve meses de 2023, el PIB creció 3.4% a tasa anual, estima el Inegi. Las actividades primarias ascendieron 5.5%; las secundarias, 4.4% y las terciarias, 2.6%.
El Banco Mundial estima que el PIB de México crecerá a una tasa de 3.2% al cierre de 2023, mientras la OCDE prevé una expansión de 3.3%.
Frente al segundo trimestre, la economía mexicana creció 1.1% durante el tercer trimestre. Este resultado está ligeramente por encima de la estimación oportuna, de 0.9% y confirma un crecimiento del PIB de México de 3.3%, en comparación con el mismo trimestre del año anterior.
El crecimiento del PIB a tasa trimestral se vio impulsado por una expansión de las actividades primarias de 2.6%; de las secundarias, 1.3% y de las terciarias, 0.9%, con respecto al trimestre anterior.
El Inegi también presentó los resultados del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), el cual permite conocer y dar seguimiento a la evolución del sector real de la economía en el corto plazo.
Al cierre de septiembre, este indicador, con cifras desestacionalizadas, incrementó 0.6% a tasa mensual.
Por componente, en el noveno mes de este año y con cifras ajustadas por estacionalidad, las actividades terciarias aumentaron 0.9% y las secundarias, 0.2%.
Las actividades primarias retrocedieron 3%. Mientras que a tasa anual y con series desestacionalizadas, el IGAE creció 3.7% en términos reales.
Por grandes grupos de actividades, las secundarias ascendieron 4.5%; las terciarias, 3.5% y las primarias, 0.8%…






