Opinión Económica
Por Dr. Jorge A. Lera Mejía
El impacto existente entre el fenómeno del nearshoring o relocalización industrial más las exportaciones en crecimiento para los sectores más dinámicos, que precisamente se insertan en dichas relocalizaciones, nos permiten afirmar, que ya se empiezan a notar los beneficios del nearshoring en nuestro país.
Recordar que México ya superó a China, como el principal proveedor vía exportaciones a los Estados Unidos.
También es justo reconocer, que ese beneficio también se debe a la constante guerra comercial que EEUU y China mantienen en sus relaciones. Por lo que, tanto el nearshoring, como las exportaciones exponenciales mexicanas, son ambos fenómenos derivados de dicho conflicto comercial. Por ello, el gobierno y empresarios mexicanos, deben ser conscientes que este conflicto no será perenne y garantizar por medio de políticas internas inteligentes, la manutención del beneficio, con más y mayores inversiones en infraestructura, parques industriales, capacitación a la mano y mente de obra, financiación para la requerida proveeduría hacia las pymes mexicanas, que aumenten las cadenas de suministros. Los beneficios del nearshoring y del incremento de exportaciones, sobre todo automotrices deben permear a los mexicanos y no repetir el fracaso de malas decisiones que se vio en el modelo del llamado boom de maquiladoras, donde México sólo se convierte en una especie de paraíso fiscal para que aterricen empresas que vienen a explotar los recursos naturales, servicios y mano de obra barata siendo los beneficios para empresarios extranjeros, y a México solo nos dejen migajas por bajos impuestos y contaminación. Ese es el reto de las políticas públicas.
Con un valor de 593 mil 012 millones de dólares en exportaciones al cierre del 2023, se logró el mejor sitio entre las economías que más exportan, escalando cuatro lugares respecto al ranking de 2022, hasta llegar al 9° sitio desde el 13° de 2022, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el INEGI.
El mejor lugar histórico se había registrado en 2019, cuando México ascendió él décimo puesto.
Las exportaciones mexicanas 2.6% en 2023, superando a Rusia, Canadá, Hong Kong y Bélgica, por un lado debido al aumento mexicano, y por otro, que las cuatro naciones registraron caídas anuales.
China sigue liderando la clasificación de principal país exportador con 3.4 billones de dólares, seguida de Estados Unidos, con 2 billones y Alemania, que registró 1.7 billones. Pero México supera a China, en cuanto el mayor monto de exportaciones a China, gracias al nearshoring y al conflicto comercial, pero este no va a durar mucho tiempo, de ahí que México debe consolidar su estrategia, de la mano con un nuevo nearshoring, pero de empresas y empresarios pymes de origen nacional. Una especie de renacimiento de la vieja política de «sustitución de Importaciones» al calor de la actual «multiplicación de exportaciones». Significa esto, hacer de las políticas públicas una tropicalización al estilo mexicano.
Este hecho retador, se puede constatar, al observar que México no a hecho la tarea al interior de sus empresas y empresarios locales, en sus Mipymes, ya que no todo se debe evaluar ante los grandes consorcios que aterrizan artificialmente por dicho nearshoring.
Por un lado, México ganó en mayores exportaciones y mas Inversión Extranjera Directa (IED), registrando más de 592 mil mdd de exportaciones y 36 mil mdd de IED. Pero por otra parte, México perdió competitividad, al pasar de la posición 11 en 2020, 12 en 2021 y a la 13 en 2022.
Las exportaciones de nuestros competidores, también cuentan en esta ecuación, no solo debemos confiar en nuestros movimientos de comercio exterior hacia afuera, también es menester reconocer que las importaciones vienen en aumento, esto es, en consecuencia del incremento de exportaciones se aparejan las de importación. Aquí está el reto, el quit del asunto, los empresarios nacionales brillan por su ausencia, la proveeduría local aún no supera el tradicional 6% de abastecimientos, y estos siguen siendo pírricos en relación de ausencia de los insumos estratégicos de las grandes empresas exportadoras del nuevo nearshoring, también siguen siendo mayores las reinversión de utilidades que las nuevas inversiones, por último, no vemos políticas públicas de apoyo a las cadenas de suministros nacionales, no vemos a NAFIN, no vemos a las universidades e institutos aparejados, no vemos a las cámaras empresariales en sintonía al nearshoring y, al contrario, vimos como desapareció el Instituto Nacional del Emprendedor (Pymes), el Fondo Pyme, las Incubadoras y Aceleradoras Pymes, y los proyectos de Financiamiento hacia las pymes proveedoras.
Por lo citado, gobierno, sistema bancario, empresarios y universidades, deben asumir una postura firme y vigorosa hacia la requerida cadena de suministros, no dejar que el fenómeno solo beneficie a los extranjeros, ya que al tren del nearshoring solamente nos estamos subiendo al cabus trasero, y no somos los dueños y conductores de la locomotora del frente, la que jala al resto… Este es y seguirá siendo el reto para el nuevo gobierno, si es que saben interpretar las bondades del fenómeno del nearshoring más las exportaciones ya citadas aquí…






