LA MADRE TIERRA POR CARLOS CORTÉS VELÁZQUEZ
Los flamencos mayores son un género de aves neognatas de la familia Phoenicopteridae. Son aves que se distribuyen tanto por el hemisferio occidental como por el hemisferio oriental; existen dos especies en América y una en el Viejo Mundo. Tienen el cráneo desmognato holorrino, con dieciséis a veinte vértebras cervicales y pies anisodáctilos.
Sobre el tema, hay una noticia interesante. Un total de 15 mil nidos de flamenco rosado y una población establecida de adultos, de aproximadamente 30 mil ejemplares, reportó la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos, al inicio de la temporada de reproducción de esta especie clasificada como “amenazada” con la Norma Oficial Mexicana 059.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) destacó que el conteo se realizó en el sitio de reproducción conocido como “La Angostura”, en la península de Yucatán, donde el flamenco rosado desarrolla su ciclo vital, con desplazamientos de casi 300 kilómetros desde sus sitios de invierno y áreas de concentración, en Celestún y Los Petenes, hasta las zonas de reproducción en Río Lagartos.
Un hallazgo importante es que, en los últimos años, el inicio de la temporada de reproducción tuvo variaciones atribuibles al calentamiento global, por cambios en las condiciones climatológicas y las mareas.

Desde enero pasado, personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), observó parvadas de mil individuos en el sitio conocido como Punta Manolo, ubicado al oriente de El Cuyo, municipio de Tizimín, donde al paso de los días los bandos se incrementaron hasta en siete mil ejemplares, con actividades de cortejo, cópulas y prácticas de construcción de nidos, pero por el mal tiempo volaron hacia otros sitios como Yalmakan, Punta Mecoh y Peten Hu.
En estos meses se realizaron trabajos de conservación, que van desde la restauración de áreas de anidación, rehabilitación y desazolve de manantiales (ojos de agua), marcaje de ejemplares juveniles y el monitoreo constante de sus movimientos, así como el registro de nacimiento de 143 mil 741 polluelos y el anillado de seis mil 845 crías.

Las acciones en Ría Lagartos datan desde 1999, a través del Programa de Conservación del Flamenco del Caribe, en coordinación con organizaciones de la sociedad civil como Niños y Crías A. C. y Fundación Pedro y Elena Hernández A. C.
Y es este un importantísimo trabajo de mantenimiento de esta especie, como una señal de respeto ante nuestro medio ambiente.
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