LA MADRE TIERRA POR CARLOS CORTÉS VELÁZQUEZ
La Riviera Maya es una zona turística de México, situada en la costa del mar Caribe, en el estado de Quintana Roo. Geográficamente se extiende a lo largo del litoral, desde la localidad de Puerto Morelos al norte, hasta la localidad de Punta Allen al sur, unos 210 km de longitud.

En marzo de 2022, en el marco del Día Mundial del Agua, se lanzó la campaña #SélvameDelTren, que estaban en contra del más reciente cambio en la ruta del Tren Maya, proyecto en construcción del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Dicho movimiento fue encabezado por diversas figuras del ámbito del entretenimiento, entre músicos, actores y actrices nacionales, quienes explican que la nueva ruta del proyecto de AMLO destruirá el sistema de ríos subterráneos más grande del mundo y además la flora y fauna de la región desaparecerá.
Pero, ¿Quiénes son los famosos que pronunciaron contra el Tren Maya?

Eugenio y Aislinn Derbez; Natalia Lafourcade; Arturo Islas Allende; Kate del Castillo; Regina Blandón; Rubén Albarrán; Marisol Rueda y más. También había otros artistas involucrados, y de igual forma, incluyeron testimonios de personas cercanas al tramo que podría poner en peligro flora y fauna del sur del país.
El pasado 25 de abril, Andrés Manuel López Obrador canceló la reunión que tenía prevista con ambientalistas, activistas y artistas que se oponen a la construcción del Tren Maya.
“Acerca del encuentro entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y artistas de #SélvameDelTren para dialogar sobre el Tren Maya, varios de los invitados declararon públicamente que no asistieron a Palacio Nacional. Por esa razón, se le informó a la opinión pública que se suspendió dicha reunión”, a través de un comunicado de prensa.
No obstante, contrario a lo afirmado por Presidencia, el único que informó que no acudiría fue el actor Eugenio Derbez, quien en una entrevista con Azucena Uresti dijo que no creía que acudir a Palacio Nacional fuese una buena táctica.
De acuerdo con el proyecto original, el tren recorrerá 1.500 kms por cinco estados de México y atravesará parajes mexicanos de la Selva Maya, parte del mayor continuo de bosque tropical húmedo de Mesoamérica cuya contribución a la estabilidad del clima es fundamental.
Cualquier obra de infraestructura tiene un alto impacto ambiental. El tren amenaza ecosistemas que garantizan refugio a jaguares, ocelotes, tapires, monos aulladores, monos arañas, cocodrilos, manatíes, loros y guacamayos. Estas especies necesitan de grandes territorios para desplazarse, alimentarse y reproducirse lo que se dificultará al dividir su hábitat en dos partes. No basta construir túneles o puentes para el paso de las especies animales o decir que se utilizarán los derechos de vía ya existentes para preservar la selva.

La construcción del tren generará inevitablemente ruido, contaminación, extracción de recursos pétreos, obras de cimentación y nuevos centros de población para la obra y posteriores actividades turísticas. Con graves repercusiones negativas.
Comunidades rechazan cualquier cambio de uso del suelo o licencia para el proyecto sin el consentimiento de los pueblos indígenas afectados por el tren. El Tren Maya “no tiene nada de Maya, ni beneficia a la población maya. No queremos ser un Cancún o Rivera Maya, donde las cadenas hoteleras, de transporte, de restaurantes son los únicos beneficiarios”.
Será un acierto por parte del gobierno federal, replantearse el proyecto original, para subsanar las deficiencias y buscar construir un concepto que no dañe al medio ambiente y garantice la salud de la zona por donde cruzará.
Gracias por recibir. Sus comentarios son bien recibidos en mi correo electrónico: [email protected] también estoy en Twitter: @MXCarlosCortesV.







