MIS PININOS POR CARLOS CORTÉS VELÁZQUEZ
Nara Dreamland (奈良ドリームランド) fue un parque de diversiones ubicado en la Prefectura de Nara, en la región de Kansai, sobre la Isla de Honshu, en Japón. Su temática estaba basada en el primer parque Disneyland, y atraía a los residentes de Osaka.
Su diseño fue realizado gracias a la colaboración de Walt Disney a mediados de la década de los años 50’s. Y fue considerado como un «parque exitoso» en el siglo XX tras haber sido apodado como un Disneyland en versión japonés.
El parque temático era idéntico al primer Disneyland en California, en Estados Unidos de América, y contaba con sus propias versiones de atracciones de Disney, como los trineos Matterhorn, Main Street USA; Jungle Cruise y hasta las tazas de té giratorias. Además, también incluía una zona llamada Ancestor Land, que presentaba réplicas de estructuras históricas japonesas, como residencias samuráis, mercados y burdeles. Los visitantes podían recorrer la zona en barco y ver réplicas en miniatura de lugares de interés japoneses.
La historia del parque comenzó cuando un empresario japonés, llamado Coney so Matsuo, contactó a Walt Disney y a sus ingenieros para traer un parque estilo Disneyland a Nara. Y como Walt Disney estaba interesado en expandir la marca al continente asiático, el proyecto parecía una buena manera de impulsar el turismo y los ingresos en Japón, que todavía se estaba recuperando después de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, surgieron complicaciones durante la construcción debido a una disputa sobre las tarifas de licencia para los personajes de Disney, por lo que, finalmente, Matsuo decidió construir el parque temático sin Disney y abrió sus puertas al público el 1 de julio de 1961.
En 1983, la inauguración del primer parque de The Walt Disney Company fuera de los Estados Unidos, conocido en la actualidad ‘Tokyo Disneyland’ provocó una caída de visitantes en ‘Nara Dreamland’. Después de esto, el parque se vio envuelto en una crisis financiera en la que muchos empleados renunciaron y hubo problemas para el mantenimiento de todas las atracciones. Luego, con menos de mil visitantes por temporada, Nara Dreamland se volvió un blanco de críticas para la prensa, llamándolo como «el parque de diversiones que fue desvencijado» o «el pueblo fantasma: Nara Dreamland». Y a pesar de que tuvo un cierto éxito en los primeros años, la afluencia de turistas cayó vertiginosamente, primero ligada a la apertura de Tokyo Disney Resort y después por la llegada de Universal Studios a Osaka.
Entre 2004 y 2006, según los exploradores, afirmaban que Nara Dreamland estaba al borde de carecer por completo de visitas, y que la tecnología a partir del siglo XXI sobre las atracciones dejaba al parque «obsoleto». Y tras verse ahogado por las burlas, vandalismo y los bajos fondos, la empresa no tuvo los fondos para subsanar la deuda, por lo que, finalmente, cerró sus puertas el 31 de agosto del 2006.
Tras 11 años de abandono, en 2017, Nara Dreamland fue vandalizado, con pinturas ofensivas en las estructuras, los muñecos fueron colgados en las superficies altas, los edificios estaban prácticamente destruidos y una gran cantidad de basura se encontraba en los senderos. Además, los árboles crecieron entre los soportes de las atracciones, hasta al punto de destruirlas y las edificaciones se oxidaron por las precipitaciones pluviales.
Con el paso del tiempo, Nara Dreamland fue muy fotografiado por exploradores urbanos e incluso turistas, pero esta actividad se convirtió en un riesgo para ellos, porque se consideraba un acto de invasión a propiedad privada.
Nara Dreamland, degradándose lentamente, se había convertido en un lugar peculiar, un haikyo, que son lugares que fascinan a los japoneses ya que parecen viejos pero son relativamente nuevos. Son reliquias de un pasado reciente. Y este parque estaba relacionado con el concepto de wabisabi, que encuentra un valor estético y una lección filosófica en la degradación y en los signos del paso del tiempo.
Y entonces, el parque de diversiones comenzó a ser frecuentado por fotógrafos, youtubers, turistas y curiosos exploradores urbanos que visitaron el lugar sólo desde el exterior. El castillo y la montaña rusa fueron los principales atractivos de Nara Dreamland, aunque seguía siendo una propiedad privada cerrada al público, en espera de un nuevo propósito. Lamentablemente las visitas al interior no eran permitidas.
La falta de cuidados avejentó rápidamente a Nara Dreamland, lugar que fue fruto de fascinación hasta hace relativamente poco. Y hay que hablar en pasado, porque en 2016 fue ordenada su demolición, dando un carpetazo a este extraño eslabón perdido en los parques temáticos de Japón.

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