LA MADRE TIERRA POR CARLOS CORTÉS VELÁZQUEZ
Los orangutanes son un género de primates homínidos que comprende tres especies de grandes simios originarios de Indonesia y Malasia. Al orangután de Borneo y al de Sumatra se sumó en noviembre de 2017 una tercera especie, cuando se identificó y describió el orangután de Tapanuli. Se distinguen de los simios africanos por el pelaje de color rojizo y una constitución más adaptada a la vida arbórea.
Además, tienen el estilo de vida más solitario de todos los monos antropomorfos; únicamente existen lazos sociales duraderos entre madre y cría. No se quedan atrás, sin embargo, en cuanto a inteligencia. En su medio natural, fabrican y utilizan herramientas sofisticadas y muestran gran pericia construyendo nidos en los árboles. Se alimentan principalmente de fruta, aunque su dieta también incluye otros vegetales, miel, insectos y huevos de aves.

Sobre el tema, hubo una triste y lamentable noticia. Toto, el último orangután del Zoológico de Chapultepec de la Ciudad de México, murió el pasado 8 de diciembre, hecho que fue reportado a las 5:00 horas por los trabajadores del centro recreativo a las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente local, y quienes han mantenido total hermetismo.
De acuerdo con trabajadores del zoológico de la capital del país, Toto, de 30 años de edad, se encontraba en un exhibidor deplorable y no merecía morir. Aseguraron desconocer las causas del fallecimiento del último orangután que albergaba en ese centro turístico.

Las fuentes, que pidieron el anonimato, señalaron que es total el hermetismo de las autoridades del zoológico respecto a la muerte del simio y se preguntaban ¿Por qué estaba dispuesta una camioneta en espera de sacar el cuerpo del querido simio luego de que se le practicara la necropsia para determinar las causas del fallecimiento?
«El reporte de la muerte del orangután se dio a las cinco de la mañana. A las 7 arribó una camioneta que lo iba a sacar del Zoológico de Chapultepec, y no sabemos el destino que tendrán sus restos. No vivía en las mejores condiciones, pese al compromiso que se había asumido en el sexenio pasado tras la muerte de Jambi, hermano de Toto. Creemos que Toto no debía morir», señalaron las fuentes. Esta especie puede llegar a vivir hasta los 40 años si se encuentran en libertad, de acuerdo con especialistas.

En 2015, la estancia de Toto en el Zoológico capitalino provocó la movilización de la organización internacional Proyecto Gran Simio México que buscaba el traslado del orangután a una reserva de Brasil o de Indonesia.
La petición de la asociación protectora derivó tras el fallecimiento de Jambi, hermano de Toto, por complicaciones renales.

Proyecto Gran Simio México entregó 135 mil firmas ciudadanas recabadas en chance.org, pero de nada sirvieron, pues las autoridades argumentaron que la Ley de Vida Silvestre de aquellos años lo impedían, además de que el animal estaba adaptado al contacto con los humanos.
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